04/04/2024

James Webb confirma que el misterio de la tasa de expansión del universo es real

Por sromero

Uno de los enigmas más famosos de la naturaleza de nuestro cosmos es la denominada ‘tensión de Hubble’.

Gracias a las observaciones del Hubble, nuestro conocimiento de la edad del universo ha mejorado significativamente y ahora se estima en 13.800 millones de años. Sin embargo, los científicos han lidiado desde hace mucho tiempo con el problema de la tensión de Hubble que no es otro que la discrepancia en la tasa de expansión del universo, enfrentando la tasa de expansión basada en las condiciones del universo temprano y nuestra comprensión actual, con tasas más altas o aceleradas observadas a través de los telescopios modernos. En suma, la tensión de Hubble es esa piedra en el zapato cósmico que impide medir la velocidad a la que se expande el universo.

Abordamos el problema de la tensión de Hubble
Abordamos el problema de la tensión de HubbleMidjourney/Sarah Romero

Una diferencia persistente tras una verificación cruzada

El ritmo al que se expande el universo, conocido como constante de Hubble, es uno de los parámetros fundamentales para comprender la evolución y el destino final del cosmos. La expansión del universo hace que las galaxias se alejen unas de otras. La velocidad a la que lo hacen es proporcional a la distancia entre ellas. Ahora, en una nueva investigación publicada en la revista The Astrophysical Journal Letters, los científicos explican cómo han revisado sus datos disponibles hasta tres veces y han demostrado que no existen errores en las mediciones anteriores. ¿Qué significa esto? Que las discrepancias en la velocidad de expansión del universo son reales.

El Telescopio Espacial James Webb de NASA/ESA/CSA ha confirmado que el agudo ojo del Telescopio Espacial Hubble estuvo en lo cierto todo el tiempo, borrando cualquier duda persistente sobre las mediciones del telescopio Hubble. Sencillamente, las cosas no cuadran.

«La combinación de Webb y Hubble nos ofrece lo mejor de ambos mundos. Descubrimos que las mediciones del Hubble siguen siendo fiables a medida que avanzamos en la escala de distancias cósmicas«, explican los autores.

Por un lado, las observaciones de la radiación de fondo cósmico de microondas (CMB), una versión del universo primitivo de sólo 379.000 años después del Big Bang, dicen que el universo debería expandirse actualmente a un ritmo de aproximadamente 67,8 kilómetros por segundo por megapársec, lo que significa que cada volumen de espacio de un millón de pársecs (3,26 millones de años luz) de diámetro debería expandirse a un ritmo de 67,8 kilómetros por segundo. Hasta aquí todo parece ir bien, cuadrar. El problema es que este método arroja un valor completamente diferente de la constante de Hubble: alrededor de 73,2 kilómetros por segundo por megapársec. Esta paradoja es la tensión de Hubble y nadie sabe cómo resolverla.

Seguir leyendo en MuyInteresante.com