26/08/2026

Cuidado si te pasas el día haciendo ‘scroll’ sin parar: Esto le pasa a tu cerebro cuando consumes este tipo de aplicaciones

Por sromero

El consumo pasivo de vídeos cortos no solo devora tu tiempo libre: altera la arquitectura de tu cerebro y desencadena una cascada psicológica que puede llevarte al cansancio y la depresión.

Son las dos de la madrugada. La pantalla de tu móvil ilumina la habitación a oscuras mientras tu dedo pulgar se desliza, de forma casi autómata, hacia arriba. Noticias, tutoriales, humor, un baile viral o incluso un oso panda retozando… Todo en menos de un minuto. Es probable que te estés diciendo a ti mismo en silencio: «veo un vídeo más y a dormir», pero tu cerebro parece haber perdido el control de los mandos. Si esta escena te resulta familiar, no estás solo. Lo que popularmente hemos bautizado como hacer scroll infinito está transformando nuestra mente a un nivel mucho más profundo del que imaginábamos.

Un reciente estudio publicado en la revista Psychological Reports ha puesto bajo el microscopio este fenómeno, conocido en la cultura de internet como brain rot -cerebro podrido- (elegida palabra del año 2024 por Oxford). Y los resultados no dejan indiferente a nadie.

Tu cerebro se queda sin batería

Para entender qué ocurre bajo nuestro cráneo, los investigadores de la Universidad de Karabük (Turquía) han recurrido a la Teoría de la Carga Cognitiva. Nuestro cerebro tiene una memoria de trabajo con una capacidad muy limitada. Cuando consumimos vídeos cortos de forma compulsiva, obligamos a nuestra mente a realizar lo que en neurociencia se llama un ‘cambio de contexto rápido’. Pasar de tipos de contenidos distintos (humor, tragedia…) en cuestión de segundos exige un esfuerzo titánico.

El cerebro nunca tiene la oportunidad de descansar, de procesar la información o de consolidar recuerdos a largo plazo. Es el equivalente biológico a tener cien pestañas abiertas en el navegador del ordenador: el sistema se sobrecalienta y la memoria RAM se agota. Este bombardeo constante actúa como una carga extraña que abruma por completo nuestro sistema mental, dejándonos en un estado de niebla mental y atención fragmentada.

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